No me gustas, me repugnas
como esos galones que llevas en la chupa.
Decidiste ser el novio
de la muerte por cien billetes.
Siempre decías que era tu vida,
y mírate ahora, ya la tienes perdida.
Soldadito de hojalata,
valías poco antes y ahora no vales nada.
Pero el destino se rió de ti,
cómo añoras tu vida, tu vida de civil.
Cuantas veces has llorado
pensando en tu futuro, recordando tu pasado.
Y ahora estás en punto muerto,
ni matas ni te matan, sólo estás desactivado.
Pero el destino se rió de ti,
cómo añoras tu vida, tu vida de civil.